La inteligencia artificial no solo requiere avances tecnológicos, también necesita comprender la complejidad de las personas y los contextos en los que interactúan. Esa fue una de las principales reflexiones planteadas por la antropóloga Kate Sieck, directora del equipo Harmonious Communities de la división de Human-Centered AI del Toyota Research Institute, durante su visita a la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP).
En el marco del ciclo de conferencias “El impacto contemporáneo de la Antropología”, Sieck impartió la ponencia Towards A New and Perhaps More Human Outlook: Anthropology, AI and a New Cybernetics, en la que analizó las aportaciones que la antropología puede realizar al desarrollo de sistemas y algoritmos centrados en las personas.
Durante la bienvenida, el Dr. José Daniel Lozada Ramírez, vicerrector académico de la UDLAP, destacó la importancia de mantener un diálogo entre la inteligencia artificial, las ciencias sociales y las humanidades. Señaló que, además de preguntarse qué puede hacer la IA, es necesario reflexionar sobre cómo puede contribuir a construir un futuro más inclusivo, justo y centrado en las personas.
La antropología como herramienta para repensar la tecnología
Sieck explicó que parte de su trabajo en los laboratorios de investigación corporativa consiste en analizar las dinámicas de convivencia de la fuerza laboral frente a estructuras organizacionales de estrés en los distintos países donde Toyota tiene presencia.
A partir de su experiencia en investigación sociológica y antropológica, cuestionó los sistemas cibernéticos y las métricas operativas que dejan fuera el factor humano. De acuerdo con la especialista, el problema no necesariamente está en que estos sistemas funcionen mal, sino en que fueron diseñados con objetivos que no contemplaban la complejidad de las personas.
Desde esta perspectiva, planteó la posibilidad de desarrollar arquitecturas algorítmicas capaces de reconocer la diversidad humana y adaptarse a ella, en lugar de exigir que las personas se ajusten a las estructuras predeterminadas por los sistemas.
La antropología, explicó, puede aportar metodologías de campo para comprender la coordinación humana y las relaciones que se establecen entre individuos, instituciones y entornos. Esta mirada permite ampliar el análisis más allá de una persona aislada y considerar las condiciones sociales en las que desarrolla su vida.
IA en las universidades: aprender a utilizarla también implica comprenderla
Durante una entrevista posterior a su conferencia, la investigadora abordó la incorporación de herramientas de inteligencia artificial en la educación superior, particularmente los lenguajes de aprendizaje automático y los modelos generativos aplicados a actividades académicas y a la recopilación de notas etnográficas.
En este contexto, destacó el trabajo de la UDLAP mediante Gemini Academy UDLAP, proyecto orientado a promover un uso ético, inclusivo y seguro de la inteligencia artificial dentro de la comunidad universitaria.
Para Sieck, la incorporación de estas tecnologías requiere superar tanto el uso acrítico como el rechazo absoluto. Consideró que estudiantes, académicos y profesionales necesitan involucrarse en la transformación tecnológica para poder comprender sus implicaciones y establecer conversaciones informadas sobre su utilización.
También subrayó que conocer una disciplina u oficio sigue siendo fundamental frente al uso de modelos de inteligencia artificial. La formación especializada permite identificar cuándo una herramienta procesa información de manera incorrecta o se desvía de lo esperado.
Por ello, propuso entender los modelos de IA como herramientas que pueden incorporarse a los procesos de trabajo, siempre que exista el conocimiento suficiente para supervisar sus resultados.
Colaboración y diversidad como parte del futuro tecnológico
Durante su recorrido por las instalaciones de la UDLAP, Sieck observó las dinámicas de colaboración entre estudiantes y destacó los espacios destinados al estudio y la resolución conjunta de problemas.
La investigadora también expresó su admiración por el campus universitario, particularmente por la biblioteca, y relacionó lo observado con la importancia que tiene la colaboración en los equipos de trabajo.
Su visita dejó sobre la mesa una discusión que trasciende el desarrollo de nuevas herramientas: la necesidad de que la innovación tecnológica incorpore desde su diseño una comprensión más amplia de las personas, sus relaciones y su diversidad.
