La rehabilitación de 33 vialidades estratégicas en la zona metropolitana de Puebla, con impacto directo en más de un millón de habitantes, representa una extensión equivalente a la carretera Puebla–Ciudad de México, como resultado de una política de combate al robo de hidrocarburos y de aprovechamiento de recursos recuperados.
Durante el arranque de los trabajos en la Prolongación de la 11 Sur, una vía clave para la conectividad del sur de la capital, se informó que esta intervención fue posible gracias a la recuperación de más de 3 millones de litros de hidrocarburos, lo que permitió que PEMEX donara 8 mil 300 toneladas de cemento asfáltico para obras de pavimentación en la entidad.
Se explicó que esta estrategia permitió avanzar en la pavimentación de miles de calles durante el primer año de gobierno, al romper con prácticas de corrupción y redirigir recursos a infraestructura básica que había permanecido rezagada durante años. Para 2026, se anticipa una nueva donación de 8 mil 500 toneladas adicionales de asfalto, con el objetivo de ampliar el programa de rehabilitación vial.
La obra en la Prolongación de la 11 Sur contempla la colocación de 6.54 kilómetros de carpeta asfáltica, desde el Puente del Río Atoyac hasta la calle Zapotitlán, lo que fortalecerá la movilidad y reducirá riesgos en una vialidad afectada históricamente por inundaciones y deterioro estructural.
Las acciones beneficiarán de manera directa a comunidades como San Miguel Azumiatla, San Andrés Azumiatla, La Paz Tlaxcolpan, Jardines de Santa Clara, Santa Lucía, Tlacaelel, Cuitláhuac, Lomas de Angelópolis, Cuauhtémoc y Santa Rita, al mejorar tiempos de traslado, seguridad vial y acceso a servicios.
Habitantes de la zona coincidieron en que la rehabilitación era urgente, especialmente durante la temporada de lluvias, cuando el tramo resultaba prácticamente intransitable. Reconocieron que la obra representa un avance significativo para la calidad de vida y la conectividad de la región sur de la capital.
