Con el objetivo de fortalecer el desarrollo económico, social y turístico de la Mixteca poblana, el Gobierno de México construye la carretera Izúcar de Matamoros–Los Limones, una obra de 14.4 kilómetros que fue supervisada por el gobernador Alejandro Armenta y que beneficiará de manera directa a habitantes de la microrregión 22 de Izúcar de Matamoros, así como a comunidades de San Carlos Buenavista, San Nicolás Tolentino, Matzaco y Ayutla.
La obra forma parte de un proyecto estratégico de conectividad regional que permite reducir los tiempos de traslado hasta en tres ocasiones, optimizar el uso de recursos públicos y mejorar la movilidad entre municipios. Durante la supervisión, se destacó que esta infraestructura se integra al plan nacional impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, orientado a unir a las mixtecas poblana, oaxaqueña y guerrerense mediante una carretera de doble carril y sin cuota.
Se informó que el proyecto contempla un corredor integral con iluminación, vocación turística y gastronómica, rescate patrimonial, ciclovía y acciones de mejoramiento urbano, con el propósito de generar igualdad de oportunidades en los 217 municipios del estado, bajo una visión de desarrollo territorial equilibrado.
El secretario de Infraestructura detalló que actualmente se interviene el tramo que va del centro de Izúcar de Matamoros a la comunidad de Los Limones, con trabajos de fresado de la carpeta existente y la colocación de una nueva capa asfáltica de cinco centímetros. Estas acciones se realizan con apoyo de los Módulos de Maquinaria del Gobierno del Estado, lo que permite avanzar con mayor eficiencia y a menor costo.
En la comunidad de San Carlos Buenavista, se ejecutan obras complementarias como andadores con luminarias, jardineras y el mejoramiento del balneario local, incluyendo la rehabilitación de palapas. Estas acciones fueron acordadas con delegados y comités comunitarios para fortalecer los espacios públicos y detonar actividades económicas locales.
Asimismo, se resaltó que el proyecto se articula con acciones de identidad urbana y cultural, como la instalación de paraderos con elementos regionales, murales históricos y el ordenamiento de corredores artesanales, lo que consolida a Izúcar de Matamoros como un punto de referencia de los pueblos milenarios de la Mixteca.
La supervisión de esta obra refleja la coordinación entre los gobiernos de México y Puebla para transformar la región con infraestructura útil y visión social, en concordancia con una política de cercanía, justicia territorial y desarrollo con identidad.
