Con el objetivo de fortalecer y consolidar una estrategia integral de desarrollo, el gobernador Alejandro Armenta sostuvo una reunión de trabajo con delegadas y delegados de las 31 microrregiones del estado, para evaluar avances, identificar prioridades y alinear acciones en beneficio de las y los poblanos. Esta estrategia territorial busca incidir de manera directa en los indicadores sociales y mejorar el desarrollo humano en cada región de Puebla.
Durante el encuentro, el titular del Ejecutivo estatal subrayó que su gobierno distingue con claridad la diferencia entre pobreza, marginación y vulnerabilidad, como indicadores fundamentales del desarrollo humano. Bajo esta visión, destacó que los gobiernos inclusivos impulsan la riqueza comunitaria y el desarrollo económico, alineados a la política humanista que encabeza la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
El gobernador enfatizó que la administración estatal tiene la responsabilidad de atender las necesidades específicas de las comunidades en cada región del estado. Señaló que, con humanismo, las y los delegados deben recoger los sentimientos de la población, hacerlos propios y trabajar para generar resultados en territorio, al ser el enlace directo entre el gobierno y la ciudadanía.
Ante cientos de representantes regionales, el mandatario recordó que el gobierno estatal atiende todos los derechos sociales establecidos en la Constitución y en el humanismo mexicano, con el propósito de modificar los indicadores sociales y elevar las condiciones de bienestar de las familias poblanas.
En su intervención, el coordinador de Gabinete destacó que los programas y proyectos que impulsa la administración estatal deben fortalecer las acciones del Gobierno de México y del Gobierno del Estado. Por ello, hizo un llamado a comunicar de manera permanente las políticas públicas que se implementan para transformar la vida de la población.
Por su parte, el secretario de Gobernación informó que, para atender de forma directa a la población, se realizó una reingeniería administrativa que dividió al territorio poblano en 31 microrregiones, con el objetivo de mejorar la coordinación, eficiencia y cercanía en la atención de las demandas sociales.
Asimismo, la secretaria de Bienestar señaló que el aumento en el número de delegados permite potenciar la eficiencia en territorio y priorizar la reducción de los índices de marginación y pobreza en los grupos vulnerables, con el fin de atender de manera integral las carencias sociales.
Finalmente, se destacó que el Programa de Obra Comunitaria constituye un instrumento clave para generar riqueza con participación social, con un enfoque de bioética y humanismo. En Puebla, más del 43 por ciento de la población presenta al menos una carencia social, por lo que se prioriza que las comunidades identifiquen sus necesidades y decidan, mediante asambleas, las obras que fortalezcan su desarrollo.
